Bueno señores despues de descubrir mi password tengo que plasmar mis ideas que hace tanto que pense.
Para entrar en situacion imaginemos un camino recto, y tu mismo caminando por el; para eso cerraremos los ojos y nos relajaremos en nuestra silla, sofa, suelo…lo que sea.
Ok una vez dentro empezemos…
Tu mismo vas caminando por ese lindo camino que es la vida, sin prisa pero sin pausa, de golpe y porrazo a un lado te encuentras a un personaje al lado que te da una pequeña colleja en el cuello. Te quedas pillado no sabes a que ha venido pero es asi, ha sucedido. Sigues por el camino que precisamente no lleva a Belen, (aunque pudiera ser que por el camino te encontrases con ella, quien sabe) y te sale otro personaje que te da otra colleja, otra vez te quedas estrañado, no sabes a que ha venido.
En el largo camino la gente te da palos, collejas, navajazos… tu puedes contraatacar, si te dan un palo estampale una silla en la cabeza, si te dan una colleja rompeles la espalda con una patada… todo esto desde el sentido figurado claro esta; aunque siempre que les des el contraataque, en el momento que este en proceso dedicale tu mejor sonrisa a la victima, eso junto con la ironia (humor de inteligentes) es la mejor defensa.
En definitiva no te dejes pisar por nadie y hechale un par de huevos a la vida. Ojo por ojos y diente por dientes
Esto es una peuqña historia con doble sentido y moraleja; primero de todo nos imaginaremos una montaña perfecta, como un cono, y luego unas escaleras que la van rodeando desde la base hasta la cuspide. Ok una vez ambientados empezemos…
Erase una vez un pequeño mozo que a los 12-13 años decidio emprender el camino hacia la parte mas alta de montaña, por el camino conocio a gente, algunos los perdio de vista, ya sea por que el subia mas rapido o los demas subia mas rapido, en cambio otros los veia mas a menudo hasta que decidio tirarles un cable de unos metros para que no los perdira nunca.
Iban pasando los años, y se daba cuenta que muchos de los cables que habia enganchado se habian roto pero otros perduraban, veia a la gente como se caia ladera abajo y otros que subian en helicoptero; despues de caerse ladera abajo varias veces y subir en helicoptero algun que otro tramo, un buen dia nota como si algo le frenara, el muchacho/hombrecillo se giro y vio a una chica que le habia tirado un cable y le pedia ayuda para subir el chico reacio a la llamada de auxilio decidio ayudar pero sin prisas, el iba subiendo hasta que llego el dia en el que casi no necesitaban del cable, subian juntos uno al lado del otro, pasaba el tiempo y el camino les unia, eran inseparables.
Un dia cualquiera el hombre se tuerce un pie y es cuando decide hechar el cable a su querida compañera de camino; ella lo coje pero sin ganas, siguen avanzando aunque el ritmo es menor. La distancia que les separaba cada vez era mayor el cable empezaba a tensarse demasiado y la situacion se hacia cada vez mas incomoda, la mujer no escucha la llamada de auxilio del hombre y la mujer decide cortar el cable.
El pobre hombre empieza a caer ladera abajo a una velocidad desorbitada hasta que de golpe frena, este impresionado por la efectividad de la cuerda empieza a ver quien esta al otro lado, el estado de shock le nubla la vista. Y ve a esa gente que ha ido conociendo por el camino, salvandole no de la muerte pero si de gravisimas lesiones. Y despues de reincorporarlo y curarle los rasguños volvieron cada uno a su camino hasta la cima.
La moraleja es…comentad vosotros mismos
Besos a todos